Capítulo 129: Invitación sorpresa.
Bajo el cielo rojizo del atardecer. Reina Maray desde el balcón, sentía la fresca brisa acariciando su rostro, sus ojos celestes en dirección de ese hombre lobo que la veía a distancia desde abajo.
"Volvió…"
Pensó Maray. Quien ya tenía decidido su plan de esa noche para salir del territorio.
Su corazón latía con fuerza esa tarde en particular, no solo por el riesgo del salto que pensaba hacer, sino por la emoción que la embargaba de acercarse al imponente Rey Alfa de Luna Plateada.
Una