217. Batalla en la posada
Zacary guio al grupo alrededor de la posada, identificando puntos de entrada que les darían ventaja táctica. La posada tenía una puerta trasera que podían tener acceso sin ser vistos desde donde estaban los forajidos, y había ventanas laterales que proporcionarían rutas adicionales.
—Joshua, entra por la puerta trasera en exactamente dos minutos —murmuró Zacary, consultando un pequeño reloj de bolsillo que llevaba—. Lyra, tú entras por la ventana lateral derecha. Yo tomaré la ventana izquierda.