— Pero realidad quien se había quedado dormida fue Siena, Alfa Edan se levantó y por la ventana se reflejaba una sombra oscura que para el Alfa no pasó desapercibido. Miro a la mujer que estaba profundamente dormida, y nuevamente dirigió su vista hacia donde había visto la sombra y ahí estaba, esta vez tenía la forma de una mujer con corona, el Alfa frunció el ceño, por un momento se puso a pensar que podría ser obra de Bruno Grimaldi y sus trucos, pero esa sombra se le hacía bastante rara se s