— No me trates así, no veo la razón por la cual lloras por él. — Volvió a hablar Artemis.
- La Oscuridad y las sombras de la muerte hicieron el trabajo, conformes con la actitud de Alya, de todos modos Hades no podría morir, pero las sombras de la muerte tenían que asegurar de que tanto estaría dispuesta la Elegida del Dios del Inframundo por él, y la respuesta fue clara Alya estuvo dispuesta a poner en peligro incluso a su hermana menor a través del poder de la Laguna con un Hechizo de Anastas