Capítulo 22. Neblina
—¿Quieres ir de visita, hija? —preguntó papá bajando las escaleras mientras se acomodaba el cuello de la camisa.
—Sí, papá. Mañana empiezo con las clases y no sé si tendré tiempo… Ah, y por cierto, Nana, papá: pasé al segundo nivel en la evaluación de hoy.
Mi abuela dejó lo que hacía en la cocina y vino a abrazarme con fuerza.
—Sabía que mi nieta estaba destinada a grandes cosas.
Papá también me abrazó, orgulloso.
—Me alegra tanto, hija. Sos capaz de todo lo que te propongas.
No sabía cómo agra