Capitulo 48. Eres mía
Flavio
No sé el tiempo que llevo en este extraño lugar, solo se que estoy solo. Quizás he muerto y este es mi castigo por haber hecho tanto daño y haber causado tantas muertes. Solo por toda la eternidad sumido en la más profunda oscuridad.
De repente en medio de esa oscuridad escucho la voz de un ángel. Es una voz dulce y aterciopelada me llama a su lado, yo obedezco y la sigo...
Despierto en mi dormitorio, estoy solo apenas puedo articular palabra, tampoco puedo moverme no me siento con fuerz