Cap 38

Anabel.

Al esconder mi cara en el pecho de Nikolay el aroma de su colonia invade mi nariz y hace que me relaje, lo abrazo muy fuertemente tuve mucho miedo de perderlo pero mi lindo momento con él no dura para siempre ya que escucho la vos más bien dicho los gritos de cierta mujer irritante dirigirse a mí.

-De seguro fue ella quien trajo aquí a los malditos sangre sucia es la única humana ella debe ser la maldita traidora.

Estoy harta de esta perra chillona de Mary a la mierda los putos modales
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Angelica C Ochoa Marquezquiero leer más
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