Anabel.
Vlad por fin llegó por nosotros y nos teletransportó a la casa de Nikolay dónde nos esperaban todo, me escondo en el pecho de Nikolay ya que no deseo contestar ni ver a nadien hasta que escucho la voz de Mari.
-Donde está mi esposo.
Ninguno de los hombres desea contestarle algo que es obvio pero le debo esto a Alexander, me separó de Nikolay y voy directamente asia ella que me mira con preocupación le extiendo mi mano y la abro revelando el anillo de bodas de Alexander, Mari sostiene el