Nikolay.
Al ver la sonrisa que le he dado a Anabel al hombre atado en la silla comienzo a pensar que tal vez debería llevarla con un psiquiatra me preocupa este cambio de personalidad tan brusco que tiene, Anabel junta sus manos en la espalda y comienza a caminar alrededor de nosotros como si fuera un animal salvaje preparándose para atacar a su presa.
-El juego es de resistencia yo cantaré una linda canción y cuando tú ya no lo toleres más solo grita me entiendes.
-No diré nada.
-Todos dicen e