Anabel.
La forma tan animada de Catalina me hace olvidar un poco el hecho de que Nikolay y yo estamos peleados doy un largo suspiro y me recargo en las mullidas almohadas de Nikolay que tienen todavía su deliciosa colonia.
-Estás cansada linda o te sientes mal.
-Aquí entre nos tengo un poco de hambre.
-No hay problema yo personalmente iré a hacerte algo de comer.
Mino con incredulidad a Catalina como se levanta de la silla y le doy una sonrisa burlona.
-Catalina no te quiero ofender pero sabes