Capítulo 92. Brillo desesperado.
El tirón que recibió Royce lo arrancó del suelo, su cuerpo se estrelló contra la mesa con tal fuerza que las astillas se clavaron en su piel cuando cedió. Johan lo sostuvo allí, inmóvil, como si lo crucificara con la pura presión de su brazo, pero enseguida una botella se le ensartó en la cuenca vacía de su ojo.
Un rugido desgarrador brotó de su garganta. No había palabras que valieran para explicar, no había rescate de su ataque, no había salvación con él. Solo la brutalidad de un hombre que a