Capítulo 8. Codicia.
Johan masajeó su cuello, mientras sentía aún que el pulso no se controlaba.
Jamás había codiciado algo, jamás pensó en tener pensamientos sobre lo que otros poseían, pero su cuerpo aún contaba con la temperatura suficiente para que esa muestra se convirtiera en algo más.
El sudor se había secado hacía rato, pero la conciencia tardaba en regresar del todo.
Se acomodó la camisa, apenas arrugada que acomodó en su pantalón cuando subió el cierre, y caminó hacia el lavabo sin mirar atrás.
Abrió el