Capítulo 66. Aurora boreal.
—Es de noche, ahora no veremos por donde regresar— se quejó al ver hacia su espalda.
—¿Regresar?— increpó el candidato y ella lo vio como si estuviera loco.
—No pienso dormir a la intemperie. No estoy tan mal de la cabeza, y tú tampoco deberías— casi fue una forma de recriminar que no se estaba cuidando como debería. Pero él le dio poca importancia y solo la besó.
Ya había sido muchos por ese día, más de los que se habían dado en cualquier otro encuentro, pero quería uno más. Y otro al hacer