Capítulo 261. Manada.
—Fuego —el candidato atrapó el aire de sus pulmones.
Los primeros dos ganchos salieron disparados. Uno rebotó en el metal. El otro se enganchó en el soporte trasero izquierdo ajustándose para sujetar desde el interior con sus garras, en cuanto fue tensado.
El cabrestante rugió y el cable se estiró quedando totalmente fijo. El helicóptero respondió inclinándose apenas hacia ese lado. El piloto corrigió, y aunque para él fue un logro, solo cometió el error que le daría ventaja a otros.
—Segunda