Capítulo 260. Fuego enemigo.
—La ayuda no llegará a tiempo— murmuró el copiloto. Su compañero no escuchó las palabras porque algo peor tenía a la vista.
—¡Libera bengalas!
La orden cortó la cabina en dos al momento en que Báltico se escudó en la puerta blindada que fue atacada por el enjambre de plomo. Solo era la antesala, ya que el candidato accionó el artefacto en su hombro. La línea incandescente no fallaba por error humano y, no se había cometido uno.
—¡Ya!
El copiloto activó el sistema y el cielo explotó alrededor