Capítulo 167. Belleza indescriptible.
Begoña la miró de arriba abajo con ese gesto de superioridad que siempre la había caracterizado.
—En los programas de rehabilitación deberían tener más cuidado a quien dejan pasar —dijo con una sonrisa cortante.
—Lo mismo digo— devolvió Salomé.
—No seas insolente.
—Usted lo fue primero— la respuesta hizo de Begoña se viera más ofuscada.
Vito apretó la mandíbula.
—Deja de provocarla si ya sabes como responderá, mamá— le pidió a Salomé calmarse también. —Aunque no entiendo qué hacen aquí. Me qu