Capítulo 123. Impacto.
Lang cargaba con su esposa en ese momento, siendo los mismos cuestionarios de siempre los que rodeaban al nombre del candidato que avanzó solo hasta su lugar.
La copa tintineó entre los dedos de Elías, y su sonrisa se afinó al notar el murmullo que recorría la sala con un eco que hablaba de los rumores que ya habían llegado a algunos, y se esparcía a gran velocidad.
"Se esconden para verse."
"Tienen un amorío secreto también."
"Pero qué hipócritas son."
"Por eso ella no da la cara."