Demetry
Una vez salgo de la hacienda y me encuentro con mi guardaespaldas de confianza, le doy indicaciones de que averigüe qué está sucediendo.
—No puedo apartarme de usted.
—Voy a estar bien. Voy a la empresa y me limitaré a estar en lugares públicos, pero necesito saber si esta llamada es un chiste o mi mujer está en peligro.
—Si confirmo que es cierto, no va a ir a ese encuentro.
—Eso lo veré después. Ahora enfócate en descubrir si es cierto que un desgraciado se atrevió a poner sus sucias