Liah
—Hola, ¿te acuerdas de mí?
—La niña del parque que me hizo ver las nubes frente a mis amigos.
—En realidad, te dio miedo que tus amigos supieran que era mejor jugando que ustedes.
—Eres una presumida.
—Y tú eres un gruñón.
—Solo cuando me tropiezo con niñas insoportables como tú.
—No soy insoportable y tú vas a ser mi amigo.
—Soy grande y tú eres rara, ¿qué haces ahí, trepada? Bájate de mí árbol.
—¿Dónde está tu nombre aquí? Que yo sepa, esta es mi hacienda, el árbol está en mi casa, enton