Marco
No todas las veces las cosas son lo que parecen…
Lo dejo fuera de la habitación e ingreso con la chica. Ella observa a mi padre y lo que veo en sus ojos es compasión, cierro y abro de nuevo para reconocer la misma emoción en esos preciosos ojos color del cielo que tiene. Se acerca a él y toma una de sus manos temblorosa, pero cuando mi viejo levanta la mirada para verla sus ojos se cristalizan, sonríe tímido y lo próximo que dice deja desconcertados a todos los presentes…
—¡Julia mi amor