Adoratta
Jamás he tenido que dar explicaciones y él con su actitud nunca las obtendrá de mi…
Sus ojos me gritan una explicación. Estoy a punto de poner los míos en blanco, pero una voz en mi interior me dice que lo deje estar, mientras no haga reclamos insulsos y sin peso, no tengo por que estar a la defensiva ¿verdad?
—Se que… —se abstiene. Sus fosas nasales se abren como si quisiera explotar, su paciencia expiró cuando hablamos por teléfono —. Necesito comprenderte para que no nos tratemos com