Marco
La crueldad propia de mi naturaleza es el espejo de lo que en realidad siente mi alma…
No siento nada. En este momento, verla llorar, sentir su sufrimiento es como si mi alma retorcida y negra se saciara por completo. Por un momento pensé que me había ablandado, pero ahora se que jamás será. Hoy verla reducida al llanto doloroso por las personas a las que considera su familia, me produce esa satisfacción enfermiza que había perdido en el instante en que se metió en mi piel. Sigue dentro, p