Adoratta
Las secuelas del pasado afloran en cualquier momento, pero esconderlo refiere un esfuerzo casi sobre humano…
—Marco —observo la mujer que viene hacia él y ya no se ve tan aterrado —. Que gusto verte —es hermosa y viene vestida de: ¿monja?
¿Qué coño pasa aquí? Esta familia es de locos. Definitivamente. Me aparto para que se abracen, ella solloza y ya me siento un poco incomoda por la muestra de afecto. Porque cuando no te han dado ninguno, no envidias, pero lo quieres también.
—Gracias