Marco
Preocuparme por ella ya es una misión que tengo en la vida…
Me acerco a la salita. Pero me que do de pie en la puerta porque no me atrevo a tocar, debe ser algo desgarrador tener que escuchar la verdad de tu vida como si fuera una película mala de drama. No quiero que sufra, contrario a ello necesito protegerla y que se entere de que haré todo lo que esté a mi alcance para hacerlo. Escucho risas, arrugo el entrecejo y me atrevo a tocar la puerta. Adoratta abre con una sonrisa, sonrío de