Mis hermanos y yo desde pequeños eramos muy unidos, por esa razón nuestra madre nos llamaba sus tres mosqueteros, aun lo hace. Tom con sus imparables bromas una que otra algo pesada y yo, ja, por lo general solía solaparlo, mientras que Troy, siempre centrado, trataba de evitar que no hiciéramos travesuras desastrosas y aunque Thomas era el mayor de los tres, era Troy quien por lo general velaba por nuestra seguridad; de niños fuimos tan felices porque no conocíamos el dolor, no éramos adultos