—Ve al grano, Nicholas.
—Que amargado eres.
—Habla de una jodida vez.
—Uno de aquellos tipos bailaba cerca a Fiorella cuando ella le vomitó encima. ¿Te imaginas eso? ja ja ja —las risotadas de Nicholas eran ensordecedoras. Antes de que marcara el número de Fiorella, un mensaje llegó al móvil.
*Ojitos azules, ya voy camino a casa, muero de sueño, te juro que es más divertido estar en la cama que en la disco, besos, diviértete*
*¿Te sientes bien? Ya supe que vomitaste, amor*
*Estoy bien ahora, si