—Ni tú y mucho menos tú se atrevan a interrumpirme mientras les hablo, ya bastante he callado durante años —nos amenazó decidida Tori a mi hermano y a mí, señalándonos con uno de sus dedos, la amenaza con más peso recayó en Troy. Supuse que lo hizo porque me daba a una idea de lo que ella tenía que decir y por otro lado su esposo trataría de asumir lo ocurrido él solo, achacándose la culpa total, vaya, como lo conocía su mujer, y no lo culpo, yo habría hecho lo mismo por Fiorella.
—Bien —asentí