—Yo estaba a punto de tirarlo a la cama sobrina, ha pasado el día evitando descansar o dormir —protestó Ernest, sentado no muy lejos de nosotros, sin dejar de mirar a lo que hacía en la laptop frente a él, para ser sincero no me incomodaba mostrarme como era ante ella y mucho menos delante de su tío, durante aquellos días era más que un guardaespaldas tanto que le había pedido que me tuteara, a decir verdad éramos casi familia, prácticamente era como su sobrino, las vueltas que da la vida, él n