—¡¿Cómo puedes creer eso de mí, Anne?! ¿Acaso no me conoces?
Anne titubeó, se sintió mal al haberlo acusado.
—Es que tú y mi padre eran los únicos con acceso a mis cuentas.
—¿Y por eso me acusas? Pudo haber sido un robo cibernético, Anne, yo no lo hice, juro por la memoria de mis padres que soy inocente.
Anne se sintió fatal al escucharlo hablar de sus padres
—¡Lo siento, Daniel! Me he vuelto paranoica.
—Lo entiendo, no te angusties.
—He estado pensando mucho, y... siento que esto no puede segui