Jazmín se alejó de él, lo miró sorprendida.
—¿Qué te pasa, Alex? Soy una mujer comprometida —dijo mostrándole su anillo—. No puedes besarme solo porque quieras, ahí tienes a Larissa, inténtalo con ella, conmigo se terminó, no soy más tu tonta que tomas cuando quieras.
Jazmín dio la vuelta, dejándolo desolado, Alex la miró alejarse, cada paso que daba lejos de él, lo frustraba, lo asustaba, no lo soportaba.
«Ya veremos, Jazmín, no permitiré que te cases con un hombre que no amas»
Al día sigui