Anne corrió hasta la estación militar, estaba desesperada.
—Señor, soy Anne Farré.
—Anne, ven conmigo.
Anne miró a Lito Morales, y fue con él, entraron a una oficina, ella estaba ansiosa.
—Lito, ¡Todo es un malentendido! Mi padre jamás pudo ser un defraudador, tú lo conoces, un estafador no es quien ayuda a ganar una guerra.
Lito tenía la mirada triste, parecía tan decepcionado.
Tomó una Tablet, y reprodujo un video, que Anne vio, sus ojos se abrieron tan grandes, se volvieron cristalinos;