Felipe corría por los pasillos del hospital, aquel era uno privado y el más caro del país.
Afuera estaban rodeados de paparazzis y prensa rosa que buscaban una nota.
Felipe encontró a Leonel y al verlo él se levantó
—¡¿Cómo está papá?!
—Tuvo una embolia, él no está bien, Felipe.
Felipe sintió que se quedaba sin aliento, que un miedo sacudía su cuerpo.
—¿Cómo fue?
Leonel alzó la vista y miró sus ojos, está vez hubo algo de rabia al verlo.
—¡Fue tu culpa! Peleábamos por ti.
Felipe abrió o