Larissa lloró al ver a su hermana ser echada de la casa, Lana intentó consolarla
—Lo siento, Larissa
—Lo sé, ella lo merece, es un ser cruel y despiadado, no sé por qué se volvió así, era buena, lo juro, pero, cuando supo que éramos unas Greene, enloqueció, soñó con grandeza, si no fuera por Aaron, y su gran cariño, hubiese deseado que no fuéramos unas Greene, quizás seguiría siendo una hermana buena, y no está ambiciosa irreconocible.
Lana la miró compasiva, podía entenderla, sus hermanos si