—¡No estoy embarazada, Terry! Solo lo dije para evitar que mi hermano te lastimara —dijo Damiana
—Tu maldito hermano morirá, no descansaré hasta hacerlo pagar por todo lo malo que me ha hecho —exclamó
Archi esperaba que llegara el amanecer, para por fin irse, Franco lo miraba incrédulo, no podía creer que se fuera.
—No debes abandonar la aldea, afuera es más peligroso, Archi.
—Nada me importa, Franco, te agradezco, no vas a convencerme, debo ver a Larissa, debo ver a la mujer que amo, o de l