Damiana le contaba todo a Alex Donovan, sobre la actitud de su hermano al despertar
—Actuaba como un loco, más loco que nunca.
Larissa la miraba enojada
—Deja de hablar así de nuestro hermano.
—¡Tú, cállate, mojigata!
Larissa bajó la mirada al escuchar como la llamaba y delante de Alex Donovan, por quien Larissa siempre había sentido respeto y admiración.
—Ahí viene su hermano.
—¡Alex!
—Aquí estoy, Aaron.
—Vámonos.
—¿A dónde van? —cuestionó Damiana
—¡Qué te importa! —exclamó Aaron con