—¡Esto es una broma! Debe serlo, Hermano, ¡Es imposible!
—No es imposible, Larissa, me casaré el siguiente fin de semana.
Larissa sintió que su boca estaba seca, tragó saliva, y respiró levemente
—Así es, nos casaremos, y nada, ni nadie, lo evitará —dijo Lilian mirando a Lana con burla
—Muchas felicidades —dijo Lana—. Hacen una hermosa pareja, tal para cual, les deseo lo mejor, yo me voy de aquí.
—Adio, querida. —dijo Lilian, satisfecha
Aaron se quedó de piedra, soltó la mano de Lilian, y