Lana se alejó abrupta de Aaron, y le miró severa, él tenía la mirada baja
—¡¿Cómo te atreves a besarme?! Pronto llevarás a otra mujer del brazo ante el juez, y le jurarás amor eterno, así, que no vuelvas a hacerlo, nunca más.
Lana intentó irse
—¿De verdad ya no me amas? ¿Eres tan valiente para verme en los brazos de otra mujer? Dime, ¿Cuándo el orgullo fue más grande que el amor, Lana?
Lana sintió que las lágrimas corrían por su rostro
—Tienes razón —dijo con frialdad—. Tal vez, nunca te am