Damiana estaba por irse, abrió la puerta, cuando ella fue empujada con violencia.
Braulio entró apuntando con un arma, Damiana soltó un grito de terror
—¿Así que me estás engañando y dejando fuera de todo? ¡Damiana, eres una perra traidora!
Terry caminó hasta el hombre, de pronto le bajó el arma y le dobló la mano, hasta que la soltó y se la quitó, encañonándolo
—¡Deja tus estupideces! Aquí no hay amor, esto es negocio, una meta; acabar con Aaron Greene —espetó Terry con rabia
—¿Qué? ¿Así q