Alex Donovan corrió a detener a Lilian Paz, quién gritaba como una loca, desesperada, mientras todos los invitados observaban tan horrible situación
Lana estaba con Aaron, tocó su nuca, observando la sangre correr, él esbozó de pronto una sonora carcajada que la dejó perpleja
—¡Aaron! —exclamó al escuchar su risa retumbar por todo el lugar
—¡Qué locura! Estoy bien, no te preocupes, ¡Oh, querida! Déjala que me rompa la cabeza, si es el precio que debo pagar por su despecho —dijo divertido
—¡A