Aaron besó sus labios, ella se dejó llevar, sintiendo esa suavidad, ella no podía alejarse de él, sintió sus manos sobre su cintura
—Te amo tanto, Lana, perdóname todo, viviré siempre para pedirte perdón, para hacerte feliz, déjame hacerlo, déjame hacerte feliz por toda nuestra vida.
Ella sintió sus manos sobre su rostro, miraba sus labios, anhelando que se callara, que la besara con ese fervor
—Sí, yo te amo, Aaron, siempre soñé con esto, es como si ahora mismo soñara, es así, llegué a esta