El auto se detuvo frente al gran edificio donde se había llevado a cabo la ceremonia de salida a bolsa, y el corazón de Valeska palpitaba tan fuerte que sentía como si su pecho fuera a estallar.
El chofer apenas había abierto la puerta, cuando ella descendió impulsada por la rabia, por la humillación acumulada, por la necesidad de tener una explicación frente a frente. Y mientras avanzaba con paso decidido hacia el evento que ya daba sus últimos coletazos, lo único que tenía claro era que no po