En el hospital, Valeska estaba junto a Lisandro, con Adrián dormido en una cuna portátil. Goran estaba en la entrada, hablando por teléfono con un contacto que investigaba los documentos de su pasado.
La caída de Iskra, arrestada por fraude tras los videos y mensajes filtrados, había traído un alivio temporal, pero Valeska sentía que el peligro seguía acechando. Lisandro, que estaba recostado en la cama, tenía esa calma que la desconcertaba: sus ojos brillaban con una astucia que no encajaba co