El sonido de pasos resonaba en la enorme casa de Theo, pero ya no había nadie más que él allí.
La mansión que alguna vez fue símbolo de su éxito y poder ahora parecía un cascarón vacío, despojado de todo lujo, de toda ostentación. Las paredes, que antes estaban adornadas con cuadros costosos, ahora solo mostraban manchas de polvo donde alguna vez colgaron. Los muebles de diseñador habían sido retirados sin consideración, dejando atrás marcas en el suelo de mármol. Cada objeto de valor había sid