—¿Eso quiere decir que Theo no sabe que estás esperando un hijo de él? —sus ojos demostraron su confusión y alivio.
—Sí, cuando quise decirle, no llegó a casa, solo por irse con Celine —aclaró la garganta—. Eso no importa, me hace a la idea de que no podemos esperar nada de él. Mi bebé y yo estaremos bien, juntos —instintivamente acarició su vientre.
Lisandro la analizó por un momento, mientras pensaba en la difícil situación en la que Valeska se encontraba. Si ser mamá era una labor difícil,