La frustración acumulada de Sofía finalmente estalló:
—¿Acaso no has visto todo lo que he hecho por ti últimamente? Solo quiero que volvamos a ser como antes, sin barreras entre nosotros. Pero tu corazón es de piedra, no me das ni una oportunidad... ¿Por qué? ¡Es por Lucía, ¿verdad?! ¡No puedes olvidarla!
El hombre respondió palabra por palabra:
—¿Y... qué... si... es... así?
Ya ni siquiera se molestaba en fingir.
—Sé que no puedo compararme con Lucía, pero mi amor por ti no es menor que el de e