—Simona... —balbuceó la joven incómoda.
—¿Por qué me miras así? ¿Acaso sabes el procedimiento de verificación? Si hay algún problema por dejar entrar a cualquiera, ¿podrás asumir esa responsabilidad?
—Yo... conozco los pasos, nos los enseñaron en la capacitación. Si después de la verificación, la tarjeta negra de la señorita no tiene problemas, entonces no será mi responsabilidad...
—Ja, llevas poco tiempo pero aprendes rápido. Pero déjame decirte algo, en este negocio hay que tener ojo, hay que