Joaquín permaneció unos segundos en silencio mientras caminaba por el pasillo de aquella enorme mansión, cargando a sus dos pequeñas en brazos.
Las niñas estaban tranquilas ahora.
Una descansaba sobre su hombro y la otra tenía los brazos alrededor de su cuello, completamente confiada.
Para ellas, estar nuevamente junto a su padre parecía ser lo más natural del mundo.
Pero para Joaquín, aquel momento estaba lleno de preguntas.
Mientras avanzaba, recordó la última conversación que había tenido con