**KLAUS**
No fue casualidad. No fue suerte. Llegar hasta ella fue una guerra silenciosa, una travesía en la que cada paso estuvo sembrado de rabia, paciencia… y amor.
Desde el día en que la arrancaron de mi lado, supe que no podía quedarme quieto. Sabía quién estaba detrás. Sabía lo que Diego era capaz de hacer. Pero también sabía algo más profundo, más poderoso: que yo no podía vivir sin ella.
Contraté a los mejores. No matones. No improvisados. Gente que sabía moverse sin dejar huella. Inteli