Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta se abrió con un golpe. Sarah no soltó a Nicolás, al contrario, se puso entre él y los que estaban en la puerta: Álvaro, David, Diego, el oficial que estaba en casa de Juliette y dos carabineros más.
—Déjala, Nicolás —ordenó Álvaro bruscamente.
—Álvaro… —Sarah rogó por su hermano— No le hagan daño, él no hizo nada.
—Te secue







