Mundo ficciónIniciar sesión—Mi amor, tienes que estar tranquilo, no te agites —Rubí estaba en el cuarto con Sebastián, él la miraba fijamente—. Todo va a estar bien, tu mamá dice que en un par de días te vas a casa, allí te cuidaremos, los ejercicios que te hacen acá, tendremos que hacerlos allá, yo te ayudaré, estaré todo el tiempo contigo.
Rubí se acercó y le dio un beso en la frente a Sebastián.<







